PIRATERÍA EN CINES
Grabación ilegal
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Cuando alguien entra en una sala de cine con cualquier tipo de dispositivo de grabación bien sea de vídeo o audio, y graba la película o el sonido de la película de forma intencionada, está realizando una grabación ilegal. Las películas se graban en las salas de cine con el fin de “subirlas” a Internet en cuestión de días, incluso horas después de su estreno cinematográfico.
Una vez que el pirata tiene esta grabación “maestra” la vende a los “laboratorios” de grabación, aquí se duplican de forma ilegal, se empaquetan y se preparan para su venta en mercadillos, a través de manteros y mochileros, en subastas en Internet o en sitios Web pocos días o incluso el mismo día del estreno.
¿Por qué es necesario detener estas grabaciones?
La piratería perjudica a la industria del entretenimiento, a la economía del país y a los consumidores.
- Industria del Entretenimiento — La realización de una película necesita una inversión económica y personal importante. En los Estados Unidos el coste medio de rodaje y comercialización de una película es de 70 millones de euros y unos 6 meses desde la preproducción hasta el estreno; en España, el cose medio de rodaje y comercialización es de 15 millones de euros. En seis de cada diez películas nunca se recupera la inversión original. Los últimos datos desvelan una caída de un 20% de recaudación en taquilla y esta caída afecta en la misma proporción al número de empleos. La realización una película es una aventura arriesgada, y se rodarán menos películas si la piratería continúa aprovechándose de quienes invierten en esta industria.
- Impacto económico — La industria cinematográfica es un motor económico que genera y proporciona puestos de trabajo y que contribuye a las economías de los países. La piratería perjudica la economía en todos aquellos lugares en los que se venden, exhiben o difunden películas. Como resultado de la piratería, algunos países han sufrido ya la paralización total de su propia industria cinematográfica. Las grabaciones ilegales pueden producir la pérdida de puestos de trabajo legítimos para los propietarios de cines, video clubes y sus trabajadores. Los beneficios de esta actividad ilícita frecuentemente terminan en poder del crimen organizado, bandas y otras organizaciones aún más peligrosas.
- Consumidores — La piratería debe controlarse para que los consumidores puedan continuar disfrutando de una extensa variedad de películas de calidad. La industria del entretenimiento reconoce las posibilidades que brinda la tecnología para ofrecer contenidos en formas novedosas e interesantes. Sin embargo, la inminente amenaza que representa la piratería puede frustrar las innovaciones tecnológicas. Si como consecuencia de la piratería se realizan menos películas, todos nos veremos afectados de forma negativa.
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